La patilla, una fruta vital

La planta de sandía, también conocida como melón de agua o patilla, tiene como nombre científico Citrullus Vulgaris, y además de otorgar un fruto muy sabroso y nutritivo, tiene varias propiedades medicinales. Se puede decir que es la fruta que más cantidad de agua contiene, por lo que su valor calórico es muy bajo, apenas 20 calorías por 100 gramos; posee propiedades diuréticas, por lo cual estimula la diuresis, y gracias a esto, la sandía es útil para el tratamiento de enfermedades como la cistitis, nefritis, además ayuda a prevenir la formación de cálculos renales. Ésta fabulosa fruta, contiene ademas diversas vitaminas como la A, E, B1, B6 y vitamina C en mayor cantidad que una naranja, ayudando a la formación de colágeno lo cual permite mantener la piel joven.

Entre sus minerales, se encuentra, el Potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro, sodio, también posee ácido fólico, beta caroteno, ácido ascórbico, riboflavina (B2), e hidratos de carbono, su pulpa tiene propiedades antioxidantes, debido a ésto, ayuda a eliminar radicales libres presentes en el organismo, los cuales son responsables de múltiples enfermedades de carácter degenerativo, como por ejemplo el cáncer, las cataratas y los síntomas del envejecimiento.

La patilla o sandia, es un magnífico ingrediente en recetas de bebidas, sorbetes, helados, batidos y otros preparados de frutas, también se ha hecho muy popular el gazpacho de sandía.

Un consejo

La sandía, es imprescindible que esté madura, sino no se puede comer; para saber si está madura, se le dan unos golpecitos con la palma de la mano y debe de sonar hueco y la piel debe estar sin golpes, marcas o manchas. Comer sandía sóla, es uno de los mayores placeres que uno puede darse, gastronómicamente hablando, es la fruta del verano por excelencia.